Hace ya varios dias en que escuché la noticia acerca de la facilidad que el el gobierno calderonista les ha concedido a los estadounidenses de "entrar y salir como en su casa" al ingresar a nuestro pais, sin que se les exija ningún documento sino solo con una simple credencial de identificación, cualquiera que sea. Esto me hizo pensar inmediatamente en dos declaraciones importantísimas:
Una, las veraces palabras de un reciente embajador en las naciones unidas, y también recientemente muerto en un accidente automovilísitco: "México es el patio trasero de los Estados Unidos" que por cierto tanto indigno al llmado "cachorro del imperio", aunque no por cierto para defender nuestra dignidad, sino para ocultar su entreguismo, por cierto inocultable.
El otro hecho es una declaración que tal vez mis compatriotas mexicanos desconocen o son indiferentes a ella o se les olvidó porque ya lleva sus años, o deplano están de acuerdo y se sienten honrados. Sí, porque hay quienes prefieren que nos dolaricemos y cambiemos nuestra aguila real por el aguila calva y nuestra bandera tricolor por la rayada, perdón, por la de las barras y estrellas.
La otra declaración a la que me refiero es conocido como : El "Plan Lansing"
"México es un país extraordinario, fácil de dominar porque basta con controlar un sólo hombre: el presidente. Tenemos que abandonar la idea de poner en la presidencia a un ciudadano americano ya que esto llevaría otra vez a la guerra . La solución necesita más tiempo: debemos abrir a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y el respeto al liderazgo de Estados Unidos. Con el tiempo esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes, finalmente se adueñarán de la presidencia; entonces, sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un tiro, harán lo que queramos. Y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros."
Robert Lansing, ex-Secretario de Estado Norteamericano. 1924.
"México es un país extraordinario, fácil de dominar porque basta con controlar un sólo hombre: el presidente. Tenemos que abandonar la idea de poner en la presidencia a un ciudadano americano ya que esto llevaría otra vez a la guerra . La solución necesita más tiempo: debemos abrir a los jóvenes mexicanos ambiciosos las puertas de nuestras universidades y hacer el esfuerzo de educarlos en el modo de vida americano, en nuestros valores y el respeto al liderazgo de Estados Unidos. Con el tiempo esos jóvenes llegarán a ocupar cargos importantes, finalmente se adueñarán de la presidencia; entonces, sin necesidad de que Estados Unidos gaste un centavo o dispare un tiro, harán lo que queramos. Y lo harán mejor y más radicalmente que nosotros."
Robert Lansing, ex-Secretario de Estado Norteamericano. 1924.
(Disculpen que me atreva a pensar que tal vez Lansiing no es tan original y copió el método de los misioneros españoles quienes hicieron lo mismo cuando reclutaban a los hijos de los nobles y señores importantes de los mexicas, encerrándolos en la Escuela de la Santa Cruz y otras donde recibían un lavado cerebral y después enviarlos a sus propias familias y otras, para denunciarlas en caso de continuar dando culto a sus dioses)
La doctrina Lansing fue bien asimilada por los gobernantes del partdio que nos exprimió muchos años. Recuerdo que después de que cada candidato en turno llegaba a ser "elegido democráticamente", viajaba a entrevistarse con el presidente en turno de Estados Unidos, a lo cual el pueblo "común" hacía mofa (tal vez solo a manera de consolación) diciendo: "ya fue a decirle papá a su jefe" Pero eso no se ha acabado, más aún, ha empeorado con el recién salido gobernante y el actual. Aquel fue sumamente evidente en su entreguismo que hasta extranjeros se lo criticaron y además expresò que su gobierno era de empresario y para empresarios. Y el actual actual no deja de actuar de igual forma, él lo dijo, que su gobierno sería de continuidad, lo cual da a entender que habrá de lo mismo, y ahora esta más reciente muestra de sumisión ante el extranjero vecino
Nuestro gratamente recordado Don Mario Moreno "Cantiflas" dijo alguna vez: "el pueblo mexicano aguanta hasta decir: ¡basta!...y después...sigue aguantando" . Una buena definición de nuestra idiosincracia en asuntos como estos.
Creo que esto es para sentir miedo y coraje. Pero será mejor que despertemos, nos instruyamos y sepamos a quien elegir. Los dueños de los medios de comunicación pertenecen a los ricos y los ricos compran poder, y tienen poder para manejar la información a su antojo y capricho sin importarles más que sus propios intereses. Así lo hicieron en las anteriores elecciones, desorientando y difamando, y lo siguen haciendo usando el desprestigio para con quien les estorba, y por supuesto, están al servicio del gobernante en turno. Afortunadamente hay excepciones, aunque muy pocas.
Nuestro pueblo mexicano, más que olvidado, está dormido, o apenas somnoliento. Parece que no tiene deseos de despertar porque no se instruye, no se informa, no quiere superarse. Nuestro jovenes estudiantes de hoy poco les interesa saber sobre nuestro país: qué sucede, cuál es su rumbo, cómo está la economía, el desempleo, la educación, el campo, el porvenir de nuestro pais.
Abren el periódico no para enterarse de estos hechos, sino para informarse cómo estuvo el partido del día, el jugador del momento, el cantante de moda o su música.Viven cautivados por toda esta frivolidad que si bién habrían de formar parte de su acervo cultural, más bién son distractores para vivir enajenados de su propia realidad social, política y económica en que vivimos.
Muchos comentaristas afirman que ya no somos el pueblo de antes, que ya tenemos más conciencia, que ya no nos dejamos tan facilmente, que ya no nos engañan. Tal vez es cierto, pero constatamos que aún no basta. Somos un pueblo muy desunido, aunque en algunas ocasiones hemos dado grandes muestras de solidaridad. Sì, es verdad, pero también se nos ha criticado que somos "llamaradas de petate", demasiado esponáneos para arder y apagarnos.
Tal vez el mexicano es fanático en el sentido más negatico de la expresión, que lo lleva a la terquedad y a la locura, es decir, a aferrarse a algo o a alguien irracionalmente, o lo otro, porque vende sus conciencia, sus principios; parodiando malamente aquel personaje de La Escritura, cambia su progenitura por un plato de lentejas.
Mexicano hermano, despierta, el nuevo día ya llega con un nuevo sol.
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